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El incumplimiento del régimen de visitas en materia de familia a la luz de la reforma del Código Penal.

Tras la reforma del Código Penal en vigor a partir del pasado 1 de Julio numerosas cuestiones se han modificado a partir de las reformas introducidas. En materia de Familia hay dos cuestiones en particular que son parte del día a día de las familias y es necesario efectuar algunas puntualizaciones en cada una de ellas.

 

  • El incumplimiento del régimen de visitas.

 

El nuevo Código Penal destipifica las faltas, es decir, desaparecen del Código las mismas y ya no son motivo de imputación penal.

En particular en el tema referido desaparecen los artículos 618, 618 y 622 que regulaban los siguientes aspectos:

 

  • 618.1: abandonado un menor de edad o incapaz, no lo presentan a su familia o a la autoridad y no le presten el auxilio necesario.
  • 618.2: incumplimiento de obligaciones de resolución judicial de familia.
  • 619: dejar de prestar auxilio o asistencia a personas mayores o discapacitadas que dependa de sus cuidados.
  • 622: infringir régimen de custodia establecido por autoridad judicial o administrativa.

 

Esto va a significar que estas conductas no van a ser sometidas a ninguna clase de reproche judicial? Rotundamente NO.

En primer lugar existe la posibilidad de acudir a la Vía Civil, solicitando la ejecución de la Sentencia(o Auto) que fija el régimen de visitas ,es decir, una demanda ejecutiva. En dicha demanda se va a solicitar, además del cumplimiento del régimen, al imposición de sanciones coercitivas, que consisten en multas mensuales, como establece el artículo 776.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Y si el incumplimiento es reiterado se podrá solicitar la modificación del régimen, tal como prevé el artículo 776.3 de la L.E.C.

Y por la vía penal no hay ninguna posibilidad?, si la hay, y consiste en acudir al  artículo 226 del Código Penal, que trata sobre abandono de familia e intentar encuadrarlo por esta vía, e incluso el incumplimiento podría también ser un delito de desobediencia grave del artículo 556 del Código Penal, aunque es necesario advertir que lo que los artículos 618.2 y 622 cubrían eran las desobediencias no graves, o cumplimientos defectuosos de las condenas.

En cualquier caso es aconsejable incluír dentro de la petición que se aperciba al ejecutado de incurrir en el mencionado delito de desobediencia en caso de nuevo incumplimiento, que es la puerta que abriremos para la vía Penal.

Como se puede apreciar, el incumplimiento del régimen de visitas supone varias opciones a la hora de su consumación, así es posible, entre las mas habituales:

  • Progenitor custodio no entrega al menor.
  • Progenitor no custodio no recoge al menor.
  • Progenitor no custodio no devuelve al menor luego de una visita.

No es intención de estas notas entrar a analizar el detalle de cada una de ellas, que son radicalmente diferentes en cuanto a sus soluciones jurídicas, sino tan sólo reseñarlas, pero, y sólo a efectos de ejemplo, la situación de del progenitor no custodio que no recoge al menor es mucho más complicada a la hora de la ejecución, puesto que supone imponer la realización de un hacer no deseado a veces ni tan siquiera por el propio hijo, y así lo entiende la Audiencia Provincial de Málaga que en una sentencia del 7 de diciembre del 2006 dispone que la imposición del régimen de visitas atenta contra el interés del menor, además de considerar tal régimen como potestativo, diciendo que el padre “podrá estar en compañía de su hijo”.

Y así y todo esta situación que estamos analizando también puede tener una variante de tipo económica, ya que si el régimen de visitas no se cumple, podrá el progenitor custodio reclamar una compensación por el mayor tiempo pasado con el menor?, la doctrina muy mayoritaria entiende que SI, ya sea por medio de una modificación en el régimen disminuyendo o suspendiendo las visitas y a la vez ampliando la pensión de alimentos, o bien por vía de una reclamación de responsabilidad fundada en el artículo 1902 del Código Civil, o bien fijando en el convenio regulador una cláusula penal que sancione esta conducta.

No puede, por último, dejar de destacarse que derivar a la vía civil, donde hay  eventualmente costas procesales (que no existían en los antiguos Juicios de Faltas), además de los costes de abogado y procurador  supone un elemento más que debe ser tenido en consideración a la hora de valorar como positivo o negativo el giro que nuestro legislador ha realizado en esta materia.

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